lunes, 14 de septiembre de 2015

La solidaridad: Un bien preciado en Europa

La inmigración no es un proceso nuevo, es un proceso que se intensificó con la Revolución Industrial y que ha llegado a sus niveles más altos con la Globalización. Cada uno de los movimientos migratorios sucedidos a lo largo de la historia han tenido motivos, necesidades y aspiraciones distintas, sin embargo, a todos ellos, les une un denominador común; la necesidad de encontrar un lugar que les brinde oportunidades para poder avanzar, para poder crecer…un lugar donde el hambre, las enfermedades y las guerras no amenacen sus vidas, simplemente un lugar donde sentirse a salvo.

Pocos podrían imaginar la situaciónde indefensión y de absoluta vulnerabilidad que deben afrontar familias enteras, dejando atrás sus raíces para comenzar un viaje incierto y plagado de dificultades. La vulnerabilidad es de un calibre inenarrable, los migrantes sufren un absoluto desamparo por parte de su país de origen, cuando ni siquiera les puede garantizar ni seguridad ni el acceso a ningún recurso. Este el caso de Siria, entre otros, donde después de cuatro años de guerra y ataques indiscriminados hacia civiles, miles de familias se han visto en la imperiosa necesidad de huir con lo puesto de su ciudad, de su barrio, de su entorno, de su familia, de sus costumbres… sencillamente para proteger su derecho a la vida, vidas que en muchos casos se han visto arrebatadas en ese intento frustrado de escapar. Otros, con la misma mala suerte, ni siquiera pueden optar a intentar abandonar el país por falta de recursos y donde su vida depende del azar, de la cara o la cruz de la moneda, o del rojo o negro de la ruleta…donde nada está en sus manos. Otros, sin embargo, con algo más de suerte, que aunque rociados de gas o incluso pateados por periodistas, ven una luz de esperanza. Puesto que algunos países de la Unión han dado ciertas muestras de solidaridad.

Como dice Bruno Barbey `la fotografía es el único lenguaje que puede ser entendido en cualquier lugar del mundo´ y tras la dramática imagen del pequeño Aylan yaciendo en la orilla, creo que por fin hemos entendido y nos hemos enterado de la magnitud, gravedad y urgencia de la situación.

Imagen real y cruel que refleja la catástrofe humanitaria mundial en la que nos encontramos. Emergencia mundial, donde instituciones internacionales, países y sociedades civiles debemos aunar fuerzas para acoger y dar cobijo a millones de personas, que sin comerlo ni beberlo, lo han perdido todo, se encuentran sin absolutamente nada, ni siquiera, libertad.

Euskadi Solidaria
1000 personas Sirias llegaran a Euskadi en las próximas semanas y a esta realidad debemos dar respuesta moral, ética y con la responsabilidad que supone esta crisis humanitaria.

Empecemos por acoger para continuar integrándolos. Acogida, integración e inclusión que necesita de la implicación de toda la sociedad que garantice la estabilidad. No podemos ver estas imágenes y olvidarnos que nosotros también fuimos refugiados.

Sin embargo, por mucha labor que hagamos con todas y todos los refugiados que lleguen si no solucionamos el problema de origen seguiremos hablando de catástrofe humanitaria. Instituciones, países del mundo… ¿hasta cuándo vamos a dejar que siga habiendo guerras? ¿Puede haber algún interés más importante que el de proteger las vidas humanas?

Euskadi solidaria con las y los sirios dentro y fuera de sus fronteras y a los 1000 que están por llegar: ONGI ETORRI!

Andrea López Saez
Área de Información y Acompañamiento Joven, Novia Salcedo Fundación

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada