martes, 22 de septiembre de 2015

Cómo la solidaridad entre los países puede contribuir a la lucha contra el Cambio Climático: el ejemplo de Noruega y Guyana

En un artículo del 21 de septiembre en este blog, que también fue publicado el mismo día en El Correo, los autores cuentan “cómo Noruega no dejaría de lado a los jóvenes”. Pues Noruega tampoco deja de lado a los países pobres, en este caso Guyana.

Guyana, antigua colonia inglesa, es un país sudamericano a la costa atlántica de Sudamérica. Tiene como vecinos a Venezuela, Surinam y Brasil. Es muy extenso:  215.000 km2, pero con tan solo 800.000 habitantes, concentrados en el litoral donde vive el 90% de la población (densidad de población: 115 habitantes por km2). El 90% de la superficie del país es bosque, o sea, más grande que Gran Bretaña. Su recurso económico principal es la agricultura (en gran parte de arroz). Uno de sus mayores problemas es la emigración: unos 500.000 ciudadanos viven fuera del país. Tiene un PIB per cápita de tan solo 4.500 dólares.

(Campo de arroz en Guyana)

Quieren cuidar la forestación como lucha contra el Cambio Climático, cuyos efectos  el propio país ha sufrido con inundaciones por tener una parte de su territorio por debajo del nivel  del mar, como los “polders” de los Países Bajos y de Flandes. Pero piden con toda razón una contraprestación de los países ricos que son los mayores culpables del Cambio Climático.

Noruega, con 5 millones de habitantes en una superficie de 385.000 km2 (15,5 habitantes por km2), es esencialmente un país montañoso, y también con muchos bosques. Es un país próspero y rico, con un PIB per cápita de cerca de 100.000 dólares, con poco desempleo, desigualdad y corrupción en comparación con otros países europeos. Es rico gracias a sus recursos: el petróleo, energía hidráulica, pescado, bosques y minerales. Sin embargo es de los que tienen menos empresas con capital privado. Por ejemplo, el gobierno controla, con el 67% del capital, la empresa petrolera Statoil (está entre las más grandes empresas del mundo: nº 103 sobre 2000 en el ranking de Forbes). Pero solo usa un pequeño porcentaje de los ingresos del petroleo (del orden del 2%) para gastos sociales y el resto lo invierte como prevención para cuando se agoten sus reservas petroleras. En Noruego casi todos los servicios son públicos y por lo tanto baratos o gratis: la televisión, las telecomunicaciones, Internet, la radio, el ferrocarril, y la educación de los jóvenes…

("La Rueda de la Vida": Escultura en el Museo Vigeland, Oslo)

Noruega no está en la Unión Europea pero firmó en 1994 un Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo. No está en la UE porque el pueblo noruego no quiso. La razón: tendrían que donar de sus recursos económicos a países europeos más débiles pero que no tienen la misma filosofía social que los noruegos. No quieren sacrificar su calidad de vida. Tienen petróleo, pero no son energéticamente tan dependientes del “oro negro” como muchos países europeos, porque prácticamente toda la energía eléctrica que consumen es hidráulica, de la que actualmente tan solo el 60% es explotada. Y a pesar de tener menos horas de sol, tienen una fuerte industria de energía solar.

Pero en la lucha contra el Cambio Climático, que es un problema global, los noruegos son solidarios a nivel mundial, con países que lo necesitan y no tienen recursos económicos. Su alianza con Guyana es un ejemplo.

“Cruelmente, las comunidades más vulnerables y los países más pobres del mundo son los que más sufren por el cambio climático, a pesar del hecho de que han hecho casi nada para causar el problema. Sin embargo, si el clima debe ser estabilizado, los países en desarrollo de hoy en día tienen que llevar al mundo a una solución - y como se ha hecho hincapié en este capítulo en otros lugares, no hay solución al cambio climático sin detener la deforestación”, dice Bharrat Jagdeo, ex Presidente de Guyana, en un artículo en Insights, un blog de la OCDE, y que lleva el título “Guyana y Noruega muestran como la acción climática puede dar resultados”.

El artículo es parte de una serie “En mi opinión” escritos por autores prominentes sobre asuntos tratados en  el “Informe de la Cooperación para el Desarrollo – 2015 - Convertir las alianzas en coaliciones eficaces para actuar”, cuyo resumen se puede leer aquí.

El autor cuenta cómo el Cambio Climático ya causó sufrimientos en Guyana, su país. En 2005 inundaciones causaron daños equivalentes al 60% del PIB en Guyana, pero sus ciudadanos no solo quieren quejarse, están también dispuestos a actuar.

Da la casualidad de que esta semana, del 21 al 28 de septiembre, está teniendo lugar la Semana del Clima en la ciudad de Nueva York organizada por  la entidad no lucrativa Climate Group que reúne a personalidades con influencia global del mundo de los negocios, los gobiernos y la sociedad  para poner en común su visión de una economía baja en carbono que traiga prosperidad para todos; la innovación que lo está dando forma; la revolución de la energía limpia que lo está potenciando; y los mecanismos financieros que lo están haciendo posible.


Noruega y Guyana son un excelente ejemplo de cómo, practicando la solidaridad,  se puede contribuir a  los objetivos de la lucha contra el Cambio Climático.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada