viernes, 18 de julio de 2014

Brasil ¿Jogo Bonito?

Algunos medios de comunicación internacionales afirman con rotundidad que la reciente eliminación de la Selección Brasileña de Fútbol ha  representado un gran fracaso debido a que constituye todo un icono a nivel nacional. No obstante, la situación social que se vive en el país tiene un trasfondo de mayor gravedad. El naufragio del gigante americano reside en el creciente descontento que han manifestado los ciudadanos brasileños, derivado de una grave falta de redistribución de la riqueza entre los ciudadanos y de la fuerte inversión en el Mundial y los Juegos en detrimento de ayudas sociales y políticas activas de empleo.

Quizá uno de los principales motivos que más antipatía y malestar ha generado hacia el gobierno brasileño es la situación de los jóvenes. Entre los 34 millones de las nuevas generaciones de brasileños entre las edades comprendidas de 15 y 24, más de la tercera parte ni estudian ni trabajan, según datos ofrecidos por el rotativo británico `The Guardian´.

Durante los últimos años, Brasil ha liderado las listas de los países emergentes con mayor crecimiento hasta afianzarse como sexta economía mundial -según datos del FMI y el Banco Mundial- a través de grandes inversiones en infraestructuras. Este ascenso se ha manifestado mediante el llamado `poder blando´ con la adjudicación del Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 llamados a continuar ese vertiginoso crecimiento. Albergar la Copa del Mundo se veía como una oportunidad inmejorable para insertar a los jóvenes en sectores tales como el turismo, la tecnología y los servicios como se ha podido observar con la construcción del estadio Arena Das Dunas (Rio do Norte).

A pesar de todo, los numerosos casos de corrupción en relación con las infraestructuras construidas han empañado las previsiones del gobierno. Cierto es que en América la corrupción ha sido uno de los males endémicos del Nuevo Mundo pero, en Brasil, se han agudizado en los últimos años ante el crecimiento incontrolado recientemente mencionado. Así lo han corroborado prestigiosos medios internacionales que, ante el desembarco de la FIFA, cuya reputación opaca es sobradamente conocida, las irregularidades y el trato preferencial han estado en el ojo del huracán de los jóvenes que han tomado las calles de Brasil a lo largo del Mundial. Habrá que esperar y observar cómo se transforma el auténtico reto para el Gobierno de Dilma Rousseff ; convertir esos puestos provisionales de trabajo en algo más fijo que brinden seguridad a los jóvenes en un momento delicado para la mayoría.

No hemos de olvidar que el fútbol ha sido utilizado históricamente para maquillar o tapar la realidad. En el caso concreto de Latinoamérica, a desviado la atención del caso `Boudou´ en Argentina. En Colombia, la buena actuación de la selección `cafetera´ ha relegado a un segundo plano el durísimo enfrentamiento entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga por el Proceso de Paz. Este hecho no es exclusivo de Latinoamérica puesto que el éxito de `La Roja´ también fue utilizado para desviar el foco de atención en plena crisis económica.

Jóvenes brasileños jugando al fútbol en una favela /Noticiero Deportivo.

Así las cosas, una pregunta colea entre la juventud del país ante los primeros síntomas de colapso más social que económico: ¿Hay un próspero futuro garantizado para los más jóvenes? Por el momento, hay una creciente demanda en el sector industrial que permite a los jóvenes sin recursos formarse en valores y competencias en detrimento del conocimiento técnico. Este es un claro síntoma de la necesidad de incluir a la juventud como pilar de crecimiento dentro de las políticas activas de empleo. Entre las soluciones al problema se baraja el compaginar la educación con la formación profesional. El gobierno brasilero ha tomado nota poniendo en funcionamiento unos 16 programas federales para incorporar a la juventud en el mundo laboral entre ellos se encuentran:

1) `Provojem Trabalhador´ destinado a preparar al joven para el mundo laboral.
2) `Provojem Urbano´ con una clara orientación y vocación educativa.
3) `Pronatec´ basado en formar a los jóvenes en competencias laborales.


El objetivo es proveer al joven un empleo para crear un círculo económico de seguridad y estabilidad que le garantice un buen futuro esto es: el empleo como medio de desarrollo humano. La aprobación de las mencionadas medidas, permiten una mejor interacción con el mercado laboral y el alejamiento progresivo de los entornos violentos de los que proceden algunos jóvenes. Ante esta tesitura que se nos presenta hay dos caminos: 1. Creación temporal de empleo juvenil que terminará cuando los deportistas vuelvan a sus casas 2. El gobierno brasileño sentará las bases para la integración laboral de los jóvenes pensando en un beneficio a largo plazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada