viernes, 1 de mayo de 2009

Un punto de vista académico sobre el Proceso de Bolonia

Ludo Meyvis, periodista de Campuskrant, el periódico de la Universidad KU Leuven, entrevista al vicerrector Ludo Melis de esta universidad, previamente a la reunión de los ministros de educación, que tuvo lugar en la ciudad de Lovaina esta última semana de abril. Por su interés reflejamos a continuación algunos pasajes de la entrevista que se realizó en neerlandés.

Según el entrevistado “Bolonia trata de un desarrollo muy amplio, con numerosos aspectos y escotillas, pero con mucho gusto quiero enfocar algunos componentes esenciales. No quisiera por ello pararme en las realizaciones, que estén acabadas o en ejecución (como el ECTS, sistema de control de calidad,etc,). Por lo contrario, quisiera mirar un momento hacía adelante e ir al fondo de la cuestión.”
Bolonia social: “Deje me empezar con una corrección de una imagen negativa. A menudo se dice que Bolonia es una especie de relleno neoliberal que encarna la educación, que presta demasiada atención al “mercado”. Bolonia tiene sin embargo una fuerte dimensión social y cultural que hay que sacar en el primer plano. Por esta razón me alegro tanto que el ministro (belga) Vandenbroucke presta tanta atención a una escotilla social en Bolonia. Bolonia debe actuar rebajando el umbral. Así, la movilidad, unos de los principios básicos de Bolonia, tiene en efecto solo sentido si no está impedida por umbrales financieros. Es lo que se ha dicho con frecuencia y con razón por diversas representaciones de estudiantes.” “Todo en una escotilla social explícita tiene que ver con que la universidad es una institución pública. Esto implica en primer lugar que la financiación de la universidad, sean cual sean los mecanismos, es una preocupación de toda la sociedad y que debe favorecer de forma transparente al bien común. Por lo tanto implica también que el acceso a la universidad, y por extensión al espacio de la enseñanza superior, solo queda determinado por el talento y la actitud, no por el origen, el pasado, la carrera, la edad u otras características de las personas. Por esto, la atención al aspecto social en el proceso de Bolonia es de una importancia eminente.” “Un espacio de la enseñanza superior que es social, no es sin embargo ciego para la sociedad y para sus posibilidades y expectativas. Quien obtiene su diploma quiere encontrar trabajo, y los empresarios buscan buenos diplomados. Bolonia procura instrumentos que permiten “descifrar” mejor los diplomas y la formación. Hay que aplaudir la transparencia y la comparatividad. La condición es evidentemente que no nos concentremos únicamente en el título del diploma, pero en incluir el contenido y el nivel del currículo en la comparación. Además, una posibilidad creciente de la movilidad animará a nuestros estudiantes para explorar un mayor número de horizontes, a menudo más desconocidos, lo cual solo les puede favorecer durante su carrera posterior en un mundo que está siendo cada vez más multicultural."
La universidad y su identidad: “En el espacio de enseñanza superior, la universidad es un habitante con sus propias características. Esta unicidad debe también ser respetada y valorada en la era Bolonia. Una de las características especificas de una universidad es su papel en la investigación que desplaza las fronteras y que está movida por la curiosidad. Una segunda característica única es que esta investigación tiene un vínculo solido con la enseñanza. Otras instituciones tienen otras finalidades que también son importantes. Esto debe quedar así. Un espacio de enseñanza superior, basado en una diversidad transparente y funcional eludirá las trampillas de los rankings unidimensionales, y al mismo tiempo posibilitará que la enseñanza superior como un todo responda mejor a las expectaciones. Esta diversidad, donde la universidad ocupa un lugar único, crea una riqueza que no puede ser presa de unas expectativas cortas de vista o de tendencias uniformadoras.” “En la misma linea sitúo la autonomía de la universidad. Para la sociedad esto significa que el cumplimiento de un mandato universitario está determinado a partir de los valores fundamentales que lo caracterizan, y no por grupos de presión por ejemplo. También significa que la universidad se gobierna a si misma con autonomía y en un diálogo constante con todos los implicados. De esto forma parte también la toma de decisión europea: la universidad está dispuesta a colaborar, desde su propia experiencia, a una toma de decisión ampliamente aceptada y al desarrollo de la misma, como por ejemplo en lo que respeta a la concreción del proceso de Bolonia.”
Europa: “Europa es al mismo tiempo una unidad pero al mismo tiempo tampoco lo es. Cuando miras como los principios del convenio original de Bolonia, en si mismo sencillos, han tenido contenidos diferentes en diversos países, constatas que las diferencias efectivamente pueden ser muy amplias. Esto tiene el peligro potencial de una falta de coherencia. Por esto el proceso de Bolonia solo puede tener éxito cuando, atendiendo a la subsidiariedad y la libertad, se cuida la armonización de las distintas iniciativas.” “Europa es amplia, un espacio de enseñanza superior también lo será. Pero por muy amplia que sea, el horizonte europeo no es el más amplio posible. En la medida en que Bolonia vaya a tener más contenido, nuestra enseñanza mostrará características cada vez más europeas. En este aspecto no se puede olvidar la visión universal y mundial de nuestra enseñanza. Por muy amplio que sea, un enfoque que solo se dirige al plano local o europeo, abocará en resultados no deseados, que quizás huelan a proteccionismo. Esto por naturaleza no puede ser la intención.” “Tengo toda la confianza en la sabiduría y las ganas de actuar de nuestros ministros europeos de educación. Su sabiduría procurará que la linea de Bolonia se trace de forma óptima, y que su deseo de acción impedirá que no se haga con frases vacías. Bolonia, y la conferencia de Leuven/Louvain-la-Neuve, es una “window of opportunity”. Son escasas, y no susceptibles al despilfarro.”

2 comentarios:

  1. Academicos coinciden sobre el proceso de Bolonia.

    Hoy, 2 de mayo, el Correo publica en dos artículos una entrevista con el rector de la Universidad de Deusto, Jaime Oraá. Sus puntos de vista coinciden plenamente con los de Ludo Melis, vicerrector de la universidad KU Leuven. Además insiste sobre un punto de gran importancia; la financiación de la universidad privada. Para que el acceso a la misma también sea accesible a los que tienen menos medios financieros, debe tener apoyo público. Hay en este aspecto un gran desequilibrio entre la universidad privada y la pública. Pienso que por otra parte la empresa privada debería implicarse y comprometerse mucho más con la enseñanza superior, tanto la pública como la privada y el gobierno debería favorecerlo. Por ejemplo la empresa privada podría patrocinar algunas catedras, en particular en cuestión de preparar el estudiante para el empleo, y podría fomentar más que profesionales de la empresa participen como profesores en algunos cursos, sin que suponga un aumento del coste laboral para la universidad. También se podría fomentar la figura del catedrático como asesor de la empresa, lo cual en algunas universidades europeas ya existía desde hace muchos años.

    Los artículos se pueden leer aquí:

    http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090502/pvasco-espana/universidad-privada-debe-estar-20090502.html

    http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090502/pvasco-espana/crisis-economica-volver-valor-20090502.html

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  2. Un artículo interesante sobre la financiación de la universidad. Carlos Bastero. Director de Tecnun (Universidad de Navarra) responde en el Diario Vasco del 18 de julio de 2005 a José Ramón Díaz de Durana, miembro del Consejo de Gobierno de la UPV/EHU quien escribió un artículo en el que expone su punto de vista de que a las universidades privadas no se les debe dar ninguna subvención. Empieza Carlos Bastero así: "Si hablamos de lo público y lo privado, debemos ser un poco cuidadosos. Este país es uno de los pocos del llamado primer mundo en el que a las entidades públicas no se les exige eficiencia. Algunas son pozos sin fondo donde el político de turno ha de meter dinero sin pedir resultados, porque por el mero hecho de ser públicas, ya son eficientes."... Leer más en: http://www.unav.es/noticias/opinion/op180705.html

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